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13
Enero

Crisis en la corona británica

Escrito por  Sin Limites
Publicado en Internacionales

Este lunes se reúnen la reina, sus dos nietos y el príncipe Carlos para buscar una salida. Meghan seguirá todo online desde Canadá.

Un almuerzo en el comedor verde del palacio de Sandringham será el inició de una inédita cumbre real encabezada por la reina Isabel para encontrar “una solución rápida” al desafío de la liberación de los Duques de Sussex de la Familia real y su independencia económica, y una fórmula para preservar la monarquía en otra abismal crisis. Un día sin precedentes en el siglo XXI para la Casa de Windsor.

La soberana se sentará frente al príncipe Carlos y sus dos hijos, el príncipe William y Harry, en una abierta guerra civil familiar, que desnuda el misterio que Isabel II ha consolidado para preservar sus 68 años de reino. La cumbre misma se iniciará a las 3 de la tarde, hora británica, y participarán en ella los secretarios privados de los protagonistas más Meghan, la duquesa de Sussex, por whats Up desde su casa en Vancouver Island, donde se ha refugiado con Archie, su hijo. Kate, la duquesa de Cambridge y futura reina, no participará en ella, a pesar que lleva seis meses sin hablar con Meghan. Decidió llevar a sus hijos al colegio.

Un comunicado conjunto de los príncipes Harry y William antes de la cumbre es el primer indicio de a dónde apuntará la reina: consolidar la unión familiar perdida frente a los súbditos, que los mantienen con sus impuestos. El duque de Cambridge, futuro heredero, y el duque de Sussex, que se siente excluido de la familia real, emitieron una declaración conjunta para denunciar una “noticia falsa” este mediodía.

“A pesar de la clara desmentida, una historia falsa fue publicada hoy en un periódico británico especulando entre las relaciones entre el duque de Sussex y el duque de Cambridge. Para hermanos que se preocupan tan profundamente sobre cuestiones de salud mental, el uso de lenguaje inflamado de esta manera es ofensivo y potencialmente dañino”, escribieron.

Si bien el comunicado no señala al periódico, se cree que es una historia publicada en el prestigioso The Times, que tituló: “El príncipe rompió porque William no fue suficientemente amistoso con Meghan”. La escribe Valentine Low, el conocido y agudo corresponsal real.

El diario, que no es tabloide, sostiene que el duque y la duquesa de Sussex sienten que han sido empujados de la familia real “por la actitud de bullying del príncipe William”, duque de Cambridge y futuro rey. Una fuente cercana a la pareja relata que “los dos hermanos tienen una relación extremadamente competitiva” y William “fue insuficientemente amable con Meghan cuando se inició la relación”. Meghan sintió que durante dos años constantemente a ella le hicieron sentir quien era, constantemente bajo “Bullying”.

Una cumbre inédita

Los Royals se prepararon para una cumbre salvadora de este zafarrancho familiar anunciándolo a la prensa pero, al mismo tiempo, declarándolo privado. Nadie espera un comunicado al final de la cumbre pero seguramente hará filtraciones, como todos estos días, de “fuentes no atribuibles”.

Frente al palacio de Sandringham, a tres horas y media de Londres, un campamento de periodistas de medio mundo se ha instalado transmitiendo en directo el conflicto. Están todas las cadenas de televisión norteamericanas, las británicas, las europeas, las japonesas y la mayoría de los corresponsales acreditados en Gran Bretaña.

Los tabloides británicos se alinean: el Daily Mail atacando a los Sussex, The Sun llevando adelante las primicias del príncipe Carlos y el príncipe William y el Mirror tratando de explicar que el palacio tiene miedo que Meghan otorgue una entrevista a las cadenas norteamericanas y especialmente, a su amiga Ofrah, y cuente todo. Un ejercicio que puede ser fatal para las aspiraciones de calma y misterio de la Familia Real, que no podría controlar lo que dicen. Lo advirtió Tom Bradby, el periodista de ITN amigo de los Sussex, quien dijo que no sería” agradable de escuchar”.

Meghan podría describir el bullyng, el aislamiento a las que la sometieron en sus 20 meses en el reino los otros miembros de la Familia real y el racismo que sufrió ante los cortesanos y los otros Royals. Una confesión que seria otra bomba neutrónica sobre la credibilidad de la monarquía británica. La ministra del interior británica Prity Patel, de origen asiático, previno que no han sufrido racismo esta mañana.

Las contradicciones de Harry

Harry tiene su corazón partido por la crisis. El adora a su abuela, la reina Isabel, y ella lo considera su nieto más frágil y a quien más protegió tras la muerte de su madre, la princesa Diana. Pero Meghan es quien quiere romper todo vínculo. Dijo a su marido en Navidad: ”Esto no funciona más para mi”. Desde entonces , el comenzó a escribir a su padre, el príncipe Carlos, anunciándole cuando estaba toda la Familia real reunida en Sandringham, que querían “dar un paso al costado” y ser independientes.

El futuro rey le pidió su plan por escrito y apareció filtrado en The Sun. Esa fue la razón por la que los Sussex emitieron el miércoles pasado su explosivo comunicado anunciando que daban un paso al costado de la Familia real, sin consultarlo con ninguno de sus miembros.Antes le habían negado la audiencia con la reina que ella misma les había concedido.Los cortesanos temían que Harry podía convencerla de que jugara a su favor en la negociación.

La decisión de los Sussex dejó a la reina atónita, a su marido, el príncipe Felipe “furioso y lívido ante la falta de respeto” y a su padre y hermano “con un ataque de rabia”.

La cumbre en Sandringham fue una decisión personal de la reina Isabel en una crisis extraordinaria. Una vez más se dio cuenta que solo la podía resolver ella, con su autoridad, frente a los miembros de la familia real en guerra y como un ejemplo de control ante su reino. La solución será su ADN para las generaciones royals que vengan, cuando el príncipe Carlos quiere una monarquía reducida, que puso brutalmente en marcha tras ordenar a su madre expulsar a su hermano, el príncipe Andrew por el escándalo de pedofilia.Una vez más los británicos protegen a la reina pero dudan de las habilidades del príncipe Carlos como futuro soberano.

La reina sabe que no puede volver a cometer el mismo error que con la princesa Diana: no puede demorar una solución ni quitarles su título de Alteza Real, como hizo con ella y con Ferguie, duquesa de York. Los Sussex están dispuestos a renunciar a sus títulos para conseguir su independencia económica.

Resultado incierto
La cumbre se está celebrando en la privacidad de la Biblioteca de Sandrimgham, donde William y Harry jugaban al bowling en sus vacaciones junto a sus primos, inicialmente sin testigos.Los mucamos, valets y los invitados han sido desplazados del área.En algún momento se sumaron secretarios, ayudantes y Mandrines del gobierno britñanico.La seguridad será un tema a discutir .Pero los ex custodios de la Scotland Yard de Diana recuerdan que la princesa renunció completamente a ella, tras su divorcio del príncipe Carlos, porque se sentía vigilada y escuchada.

A las cinco de la tarde, la cumbre se frenará. Es la hora del té para la reina y una ceremonia inalterable. Nadie sabe si continuará o no o ya se habrá llegado a una solución, que los Sussex deberán aceptar, estudiar o rechazar.

No se sabe exactamente como puede resolverse. El problema principal en estas horas es que el vinculo entre Harry y William está totalmente roto.La reina buscará repararlo para defender la monarquía.

Harry no quiere romper y adora a la reina. Meghan quiere romper todos los vínculos, liberarse y mantener por si misma.

Los cortesanos están en contra de los Sussex porque no consiguen controlarlos. Ellos se sienten maltratados y despreciados por ellos, con sus manos atadas.

La reina quiere una solución que debe llegar como máximo mañana. El problema mayor son los impuestos a pagar en Canadá y Estados Unidos si van a vivir entre ambos países , cuando los fondos inicialmente van a provenir del condado de Cornwall del príncipe Carlos, y no el dinero a cobrar. Harry y Meghan son millonarios.

Hasta la crisis del divorcio con Diana, ni la reina ni el príncipe Carlos pagaban impuestos británicos. El sugirió hacerlo.La resolución puede adoptarse hoy o mañana .Pero la implementación puede ser larga, según los cortesanos por la residencia, las visas y la seguridad, que no depende de la voluntad de los Royals sino del estado británico que debe evaluarlo.

El “blueprint”, como se llama el proyecto de solución para los Sussex, puede ser el comienzo de una modernización de la monarquía y que los “Minor” Royals pueden ejercer actividades comerciales mientras ayudan a la reina en sus funciones. La fórmula para acordar es como no interfieren sus actividades publicitarias en el prestigio de la monarquía.

El proyecto de los Sussex es instalarse en Los Ángeles pero no lo harán mientras Donald Trump sea presidente. Harry simplemente puede instalarse en Estados Unidos como esposo de una norteamericana. Por lo tanto vivirán en Canadá, en una ciudad que aun no ha establecido, pero donde Meghan tiene propiedades y ha sido residente por siete años.

 

 

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